TEA y universidad ¡Sí se puede y te digo cómo!

Mi hijo obtuvo el cupo en la universidad. Yo sé que puede con esto, pero me preocupa porque, en su condición de autismo o déficit de atención, todo podría complicarse. ¿Cómo puedo apoyarlo?

En efecto, muchos jóvenes con alteraciones del neurodesarrollo ingresan a la universidad, porque tener autismo o déficit de atención no tiene que ver con lo intelectual, pero sí con cómo se enfrentan a estos nuevos retos. Hoy, hablemos de cómo ir a la universidad con un trastorno del neurodesarrollo.

¿Decir o no decir el diagnóstico?

Una pregunta muy frecuente es: ¿decir o no decir el diagnóstico?

Esto depende exclusivamente de cada caso. No hay una recomendación definitiva. La decisión debe ser de tu hijo, según cómo se siente respecto a compartir esta información. Sin embargo, toda decisión que tomamos como adultos conlleva consecuencias.

  • Si no comparte el diagnóstico:
    Esto podría funcionar si tu hijo tiene suficiente entrenamiento en habilidades de autonomía, resolución de problemas, habilidades sociales, planificación y adaptación de contenidos académicos a su estilo de aprendizaje. Si es capaz de desempeñarse sin necesitar apoyos adicionales, entonces está listo para enfrentar los retos por sí mismo.

Pero si esas herramientas aún no están totalmente consolidadas y requiere de apoyos, ocultar el diagnóstico podría ser una dificultad añadida. Esto cerraría las posibilidades de acceder a adaptaciones como un derecho.

  • Si decide compartirlo:
    Debe considerar que, en casi todos los países, existen leyes que garantizan el derecho de las personas con discapacidad a recibir acomodaciones que les permitan participar en la educación con igualdad de oportunidades.

¿Qué son las acomodaciones?
No son tareas más fáciles ni una exoneración de actividades. Son ajustes que permiten que el estudiante aprenda las mismas competencias que los demás, pero adaptándose a sus necesidades. Por ejemplo:

  • Formatos alternativos para evaluar.
  • Tiempo adicional para desarrollar un examen.
  • Tutorías para reforzar los contenidos.
  • Consultorías para mejorar la comprensión académica.

Si tu hijo obtuvo el ingreso a la universidad, es porque cuenta con las habilidades cognitivas necesarias para cursar la carrera. El apoyo se refiere al cómo aprenderá lo mismo que los demás.

¿Cómo apoyarlo como padres?

Hay varias formas en las que puedes ayudar a tu hijo a prepararse para esta etapa.

  1. Anticipar situaciones:
    Anticípale lo más posible las situaciones que enfrentará y cómo resolverlas. Explícale qué se espera de él en cada caso.
  2. Familiarización con el campus:
    Llévalo al campus donde estudiará y recorre los sitios claves:
    • Salones de clases.
    • Oficinas de orientación.
    • Lugares importantes como bibliotecas o áreas comunes.

Enséñale a usar el transporte público para llegar o regresar a casa, incluso si no lo necesita. Esto lo preparará para posibles eventualidades.

  1. Resolución de problemas hipotéticos:
    Ayúdalo a crear estrategias para enfrentar escenarios como:
    • Exámenes sorpresa.
    • Trabajos en grupo sin conocer a nadie.
    • Preguntas inesperadas del profesor durante clase.
  2. Hábitos y técnicas de estudio:
    Dale herramientas para organizarse:
    • Adaptar la información a su estilo de aprendizaje.
    • Planificar fechas de entrega de deberes.
    • Administrar las horas de estudio.
    • Tomar apuntes, hacer resúmenes y esquemas.

Redes de apoyo

Un elemento fundamental para su éxito en la universidad son las redes de apoyo, que pueden incluir:

  1. Cuerpo terapéutico:
    Un equipo psicológico y emocional que lo acompañe en esta etapa y refuerce sus habilidades sociales. Según sus necesidades, este apoyo puede extenderse a otras áreas como psicopedagogía o terapias específicas.
  2. Redes institucionales:
    Orientadores, docentes o personal de la universidad que puedan ayudarlo en su día a día.
  3. Compañeros:
    Su grupo cercano dentro de la universidad. Ayúdalo a integrarse con ellos para que se conviertan en aliados en su proceso. Mantén tu contacto con ellos solo cuando sea indispensable, evitando la sobreprotección.

Recuerda que el objetivo es que sea cada vez más autónomo.

Un paso más hacia la autonomía

Tu hijo ha crecido y está dando un paso más hacia su independencia. Tú sigues ahí para apoyarlo, pero es el momento de confiar en todo lo que has sembrado durante sus primeros años.

Gracias por ser parte de esta comunidad y por acompañarme.

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