¿Qué hacer cuando descubren la verdad?

Sin duda, para muchos, la Navidad es una época con un significado muy especial. Está rodeada no solamente de momentos para compartir con los amigos y la familia, sino que también tiene una magia única. Gran parte de esta magia está arraigada en la ilusión de los niños sobre Santa, el Niño Jesús, los Reyes Magos o cualquier otra tradición que sigamos en nuestro hogar.

Sin embargo, llega un momento en el desarrollo de los niños que, debido a su maduración, comienzan a cuestionar señales evidentes en torno a la tradición de despertar la mañana de Navidad y abrir los regalos. Es entonces cuando descubren que esa magia no es tan real como les hemos contado. ¿Qué hacer cuando tu hijo descubre la verdad sobre Santa?

Hoy te lo cuento en este especial de Navidad.

La magia de la infancia

Qué maravilloso es ser niño, ¿no les parece? Esa ilusión con la que esperábamos la Navidad, acostándonos temprano porque no podíamos esperar el momento en que Santa o el Niño Jesús nos dejaran los regalos debajo del árbol. Esta es una tradición que hemos compartido a lo largo de generaciones y, por supuesto, se la hemos inculcado a nuestros hijos.

Aunque muchos padres intentan continuar esta tradición y mantenerla el mayor tiempo posible con la esperanza de cuidar la inocencia de sus pequeños, lo cierto es que, aproximadamente a los siete años (aunque puede variar), los niños comienzan a desarrollar su capacidad para razonar lógicamente. Empiezan a cuestionar muchas de las explicaciones que les hemos dado.

No olvidemos que estas nuevas generaciones viven en un mundo de sobreinformación. Así que, ya sea por internet, gracias a alguna película o incluso por lo que les cuentan sus compañeros de colegio, tarde o temprano nuestros hijos comienzan a hacerse preguntas.
¿Por qué los regalos que me dejó Santa están envueltos en el mismo papel que vi en el clóset de mi mamá? ¿Por qué los Santas que veo en el centro comercial son solo señores disfrazados?

Sí, tarde o temprano, como parte de su crecimiento social y cognitivo, los niños descubren que la magia es solo una ilusión.

¿Cómo afecta este descubrimiento?

Algunas investigaciones han estudiado esta etapa del desarrollo y han concluido que, en general, el impacto psicológico de este descubrimiento no suele ser negativo. Normalmente, los niños logran comprenderlo con facilidad, y este momento se vive más como un ritual de iniciación hacia los secretos de los adultos.

Es una forma de sentirse más grandes. Si tienen hermanos pequeños, esto puede ayudarlos a afrontar mejor la situación, ya que se involucran en mantener el secreto y la ilusión para sus hermanitos.

En los casos en que los niños se sienten decepcionados o piensan que sus padres los han engañado, los estudios confirman que este duelo no dura mucho. Curiosamente, quienes suelen verse más afectados por esta revelación somos los padres, ya que representa que nuestros hijos están creciendo, y esta puede ser la realidad más difícil de afrontar.

¿Cómo manejar la situación?

No te preocupes, mamá o papá que estás leyendo esto. Aquí te comparto algunas recomendaciones para explicar la verdad sobre Santa.

  1. Sé honesto
    Una vez que tu hijo ha hecho la gran pregunta, no es recomendable mentirle más para intentar mantener la tradición. Prolongar la ilusión con nuevas mentiras puede dañar su confianza en ti. Si ya ha llegado el momento, lo mejor es afrontar la situación con sinceridad y amor.
  2. Explica tus intenciones
    Cuando decidas contarle la verdad, elige palabras acordes a su edad y haz referencia a tus intenciones durante todo este tiempo. Por ejemplo, puedes contarle que Santa existió hace muchos años y que los adultos han continuado la tradición para mantener viva la magia de la Navidad. Habla de la importancia de creer en algo especial y de cómo esta tradición representa el amor y la unión familiar.
  3. Fomenta la reflexión
    Otra opción es abordar la situación desde la perspectiva del niño. Pregúntale: “¿Cómo llegaste a esa conclusión? ¿Cuál crees que es la verdad?” Esto le permitirá expresar sus pensamientos y reflexionar con tu guía.
  4. Invítalo a ser cómplice
    Si hay hermanos menores en casa, invítalo a unirse a ti para mantener la ilusión en los más pequeños. Esto transformará la experiencia en algo positivo, convirtiéndolo en un “ayudante” de Santa, y participará en la tradición desde una nueva perspectiva.

La magia continúa

La Navidad sigue siendo mágica, incluso cuando nuestros hijos maduran y descubren la verdad. Lo importante es que como padres reforcemos valores como la unión familiar, el compartir y el dar.

Aprovechemos estas fiestas para fortalecer los lazos con nuestros hijos. Estos momentos de conexión son, sin duda, los mejores regalos que podemos ofrecerles.

¡Gracias por acompañarme este año!
Espero que estas fiestas sean maravillosas para ti y los tuyos. Nos vemos pronto con nuevos e interesantes proyectos.

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