No sabe qué estudiar ¿Cómo lo ayudo?

Tu hijo adolescente está en esa etapa de finalizar el bachillerato, y le toca decidir qué estudiará. Lo ves dudoso: un día te dice que filosofía, otro que ingeniería, y otro que chef. La vocación es una de esas expectativas que los adolescentes cargan como un peso enorme. Estoy segura de que tú también estás tan angustiada por su futuro como él. Quieres ayudarlo a decidirse, que sea feliz y exitoso, pero no sabes cómo.

El tema de hoy: mi hijo no sabe qué estudiar y yo no sé cómo ayudarlo.

La etapa de la incertidumbre

En la recta final del bachillerato, entre pendientes de la graduación, las fotos, las fiestas, tú estás feliz de verlo alcanzar esta meta. Sin embargo, hay algo que en el fondo te preocupa: no parece haber planes para después.

Cada vez que le preguntas “¿Mi amor, qué vas a hacer luego?”, te responde que no sabe, y hasta se molesta por tantas insistencias. Es una preocupación razonable; después de todo, quieres que sea profesional, que pueda ser independiente, lograr mil cosas, tener un empleo maravilloso, ser exitoso. Si no hay un plan, sientes que no sabrá cómo lograrlo. Y, ¿si se queda de vago? ¡Calma!

¿Por qué es tan difícil decidir?

Antes de continuar, es importante deshacernos de ciertas expectativas y comparaciones.
“Pero yo a su edad ya sabía lo que quería estudiar. Tuve el cupo apenas salí de bachillerato y me gradué enseguida.”

Estas comparaciones con tu experiencia pueden crear una presión innecesaria en tu hijo. Tal vez se las cuentas para inspirarlo, para que vea que sí se puede, pero un adolescente puede percibirlo como:
“Esto es lo que están esperando que haga y no lo estoy logrando. Estoy decepcionándolos.”

Aunque esa no sea tu intención, es lo que puede resonar en su cabeza. Vamos a resistir el impulso de inspirarlo con ejemplos y, en su lugar, enfocarnos en acompañar su proceso.

¿Cómo ayudarlo a encontrar su camino?

  1. Establecer una meta realista
    Antes de definir qué carrera estudiar, es importante ayudarlo a identificar una meta clara. Con base en esa meta, se puede determinar qué carrera o formación le permitirá ejercer la ocupación deseada.

Por ejemplo, si tu hijo sueña con ser empresario multimillonario, guíalo para precisar en qué área: ¿Empresas de carros, helados, servicios médicos, inmuebles? Las opciones son infinitas. Una vez que lo guíes hacia una meta realista, se puede trabajar en el “cómo”: qué estudios o preparación necesita para lograrlo.

  1. Explorar todas las opciones
    Actualmente, las universidades no son la única vía de profesionalización. Existen cursos, talleres y miles de opciones para ganar experiencia en diferentes áreas. Aunque no todos necesitan ir a la universidad, estudiar y prepararse sigue siendo clave para alcanzar el éxito.

Invítalo a buscar información sobre las opciones disponibles, ya sea en internet o con profesionales, y ayúdalo a construir un plan de acción con pasos claros y definidos.

  1. Fomentar habilidades blandas
    Las habilidades blandas, más valoradas incluso que un título universitario, son esenciales para el éxito. Estas incluyen:
    • Un segundo idioma.
    • Habilidades de negociación.
    • Manejo de herramientas digitales.
    • Capacidad de estructurar y desarrollar proyectos.
    • Evaluación de resultados.
    • Aprendizaje autodidacta.

Estas competencias les permiten adaptarse a cualquier circunstancia y salir adelante en un mundo donde la información está a un clic de distancia, pero usarla eficazmente requiere práctica y orientación.

  1. Escuchar y apoyar
    Pon tus expectativas de lado y presta atención a sus intereses y habilidades. Acompáñalo a descubrir su propia versión del éxito y la felicidad.

Un último consejo

Si sientes que necesita más apoyo, no dudes en buscar la ayuda de un profesional en orientación vocacional. Este proceso puede hacer una gran diferencia para tu hijo.

Gracias por acompañarme en esta conversación, y recuerda: cada paso cuenta en el camino hacia su futuro.

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