Mi hijo quiere ser YouTuber

Le pregunté a mi hijo: “¿Qué quieres estudiar después del bachillerato? ¿A qué universidad vas a ir?” Su respuesta me dejó perpleja: “Yo, mamá, ¿a la universidad? No, yo voy a ser YouTuber.”

Es normal que, en esta época digital, donde algunas personas han desarrollado ocupaciones relacionadas con videojuegos y redes sociales, nuestros hijos tomen esos modelos como referencia. Si estás preocupada por esta idea, no te alarmes. Ven, hablemos del proyecto de vida de tu hijo que sueña con ser Gamer, YouTuber o TikToker.

Los modelos del pasado y del presente

Cuando nosotros éramos niños (hace muy poquito, por supuesto) y nos preguntaban qué queríamos ser de grandes, las respuestas más valoradas por los adultos eran: médico, arquitecto, ingeniero, abogado o contador. Otras opciones aceptables incluían: docente, psicólogo o periodista, aunque estas solían estar acompañadas por la frase: “Sí, bueno, pero te vas a morir de hambre.”

Ocupaciones como actor, cantante, músico o pintor eran consideradas impensables, al igual que ser electricista, albañil o plomero. Estas profesiones parecían ser sinónimo de fracaso.

Hoy, los niños ven menos televisión y pasan más tiempo en su pantalla favorita: YouTube. Este espacio de fantasía, donde niños pequeños graban videos jugando videojuegos y se convierten en millonarios, parece el sueño perfecto.

Si el éxito se resume en ser millonario desde joven, con mínimo esfuerzo, jugando o grabando videos todo el día, ser Gamer, YouTuber o TikToker se convierte en una opción lógica.

Mantén la calma

Lo primero que te voy a pedir es que mantengas la calma. Si tu hijo responde que quiere ser YouTuber, evita reírte o mostrar asombro, y pasa a escucharlo.

Es probable que tu hijo adolescente, en su etapa de salir del bachillerato, tenga la ilusión de pasar su vida pegado a una consola de videojuegos porque piensa que así ganará millones, o crea que ir a la universidad es una pérdida de tiempo. Prefiere grabar videos, ser influencer y que las marcas le paguen por aparecer en su canal.

Desmontando mitos

  1. Ser influencer no es una profesión ni una ocupación.
    Algunas personas tienen canales exitosos y monetizan sus videos porque muestran algo que saben hacer, algo en lo que son buenos y para lo que se han preparado. Tienen una profesión u ocupación que comparten a través de redes sociales.
  2. Las redes sociales son solo un canal.
    YouTube, TikTok, Instagram y otras plataformas no son más que medios para compartir información. Son una ventana para conectar con personas y mostrarles lo que sabemos hacer. Pero necesitas saber hacer algo.
  3. El éxito digital requiere preparación.
    El mundo digital no es tan fácil como parece. Alcanzar el éxito como influencer requiere mucho trabajo, esfuerzo, dedicación y conocimientos sobre creación de contenido, edición, habilidades de dicción, expresión, entre otros. Es necesario estudiar y prepararse.

Incluso los gamers profesionales no pasan 15 o 18 horas al día jugando. Apenas dedican unas pocas horas a jugar, mientras el resto del tiempo lo invierten en aprender diseño, programación, psicología del usuario, storytelling y otras áreas necesarias para su labor.

Apoya sus sueños con responsabilidad

No se trata de matar sus ilusiones, sino de guiarlos a desarrollarlas de forma responsable. Si tu hijo tiene talento para hablar frente a la cámara o jugar videojuegos, nuestra labor como padres es:

  • Guiarlos hacia su preparación.
    Que se formen en universidades, institutos o cursos que les garanticen herramientas reales para ser exitosos.
  • Fomentar un juicio crítico.
    Ayudarlos a discernir entre lo bueno y lo malo, lo que les conviene y lo que no.
  • Respetar sus intereses.
    Si tu expectativa es que lo vea solo como un hobby y estudie una profesión más tradicional, recuerda que tal vez tu visión no coincide con la de tu hijo.

Un enfoque adaptado a su mundo

Esta es una generación digital que vive en un mundo tecnológico. No podemos esperar que vean la tecnología como nosotros la veíamos, ni que se alejen de ella.

Nuestra labor se resume en tres aspectos fundamentales:

  1. Identificar su talento y usarlo para su beneficio.
  2. Brindarles oportunidades de formación y capacitación.
  3. Forjar un juicio crítico que los prepare para enfrentar el mundo por su cuenta.

Si el problema es que no sabe qué estudiar para mostrar en las redes o qué talento desarrollar, te invito a leer mi blog sobre cómo apoyarlos en elecciones vocacionales.

Gracias por acompañarme.

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