El futuro de un hijo con autismo viene atado a la gran pregunta que se hacen los padres desde el día del diagnóstico: ¿Podrá tener una vida normal? Aunque este concepto de vida normal depende de la perspectiva de cada uno, en términos globales se trata de si podrá valerse por sí mismo cuando sus padres ya no estén, una preocupación que puede quitarles el sueño.
¿De qué depende el futuro vocacional de una persona con autismo?
Hoy exploraremos cómo podemos prepararlos para afrontar este desafío de la mejor manera posible.
En mis años evaluando y diagnosticando niños con autismo, he notado que al menos el 90% de los padres me hacen la misma pregunta: ¿Podrá tener una vida normal?
Hay una película que vi hace tiempo que me ayudó mucho a comprender este tema, tanto desde la perspectiva de los padres como desde las necesidades del hijo. Te dejaré esta recomendación al final del artículo.
Si acabas de recibir el diagnóstico, ya sea recientemente o hace tiempo, y sin importar cuán leves o severas sean las dificultades de tu hijo, esta duda probablemente está en tu mente constantemente:
- ¿Podrá estudiar?
- ¿Tendrá un empleo?
- ¿Podrá vivir solo y mantenerse?
- ¿Formará una familia?
Mientras son pequeños, los cuidas, los atiendes y aunque nadie más los entienda, tú sí. Si se desregulan, tú intentas calmarlos. Si tienen dificultades en el colegio, buscas apoyos, especialistas, terapias. Pero sabes que en algún momento tu pequeño crecerá, y sus necesidades y su realidad cambiarán.
Quiero decirte que la respuesta a estas preguntas es un gran: Depende.
Depende del nivel de severidad de la condición, claro, pero principalmente depende de las habilidades de independencia que formemos en nuestros hijos desde muy temprana edad.
Formando las bases para el futuro
Al igual que con los niños neurotípicos, a quienes desde pequeños les enseñamos inglés, computación, música o deporte para prepararlos para la vida, lo mismo debemos hacer con un niño con autismo. Solo que lo que les enseñemos estará enfocado en necesidades diferentes, pero igual debe sembrarse desde la niñez.
- Habilidades de comunicación
Independientemente del nivel del lenguaje, tu hijo debe ser capaz de expresar sus necesidades y comprender lo que los demás esperan de él. Estas habilidades no solo le permitirán interactuar con el mundo, sino que también le darán herramientas para regularse, anticiparse y desarrollar un discurso interno, esencial para la adultez. - Habilidades de autonomía
Desde los primeros años de vida, debemos fomentar la autonomía. Mientras más independiente sea, mayores recursos tendrá para funcionar en diversas situaciones con mínimos apoyos. Desde tareas como asearse, ocuparse de sus pertenencias, cocinar o limpiar su espacio, estas habilidades son indispensables. Aunque pueda tomarle más tiempo dominarlas, es vital comenzar temprano.
Estas áreas, comunicación y autonomía, no resuelven directamente el tema vocacional, pero son pilares fundamentales que aseguran una gran ventaja para el futuro.
Las competencias vocacionales
El desarrollo de una ocupación o profesión dependerá principalmente de las habilidades cognitivas y del nivel de apoyo que requiera para ser independiente. Estos dos elementos no siempre están afectados en la misma medida.
Por ejemplo, podríamos tener a una persona con autismo con capacidades cognitivas promedio, pero con un nivel alto de requerimientos de apoyo para ser independiente. ¿Cómo lo sabremos?
Mediante evaluaciones de sus competencias, desarrollo escolar, velocidad y estilo de aprendizaje, entre otros factores. Independientemente del perfil, las posibilidades de que una persona con autismo desarrolle las competencias necesarias para una ocupación o profesión son más altas de lo que se piensa, especialmente si el entrenamiento comienza en la niñez.
Formación profesional y apoyo
¿Puede una persona con autismo ir a la universidad o a un instituto profesional? Por supuesto.
Con habilidades intelectuales promedio y las adaptaciones necesarias, es posible facilitar su aprendizaje. Las redes de apoyo, tanto dentro de las instituciones educativas como en las empresas, serán clave. Si los docentes pueden adaptar sus metodologías pedagógicas, sin alterar los objetivos o contenidos, las probabilidades de éxito aumentan significativamente.
Crear una red de personas sensibilizadas a sus necesidades, capaces de apoyar y entender sus habilidades, marcará la diferencia para que puedan llevar una vida laboral productiva y satisfactoria.
Las opciones laborales son infinitas. No hay trabajos preferibles para las personas con autismo. Tienen la misma amplitud de posibilidades que los demás, siempre que cuenten con un proceso vocacional bien guiado.
En resumen
Si tu hijo desarrolla habilidades adecuadas de comunicación y autonomía, sus talentos e intereses pueden encaminarse hacia una ocupación o profesión que le permita ser productivo e independiente en su vida adulta. ¿Cuándo empezar? Hoy mismo.
Recomendación de película
No quiero olvidarme de recomendarte la película Ocean Heaven, protagonizada por Jet Li. No hay artes marciales, pero sí mucho aprendizaje y reflexión.
Gracias por acompañarme hasta aquí.