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Hoy hablamos de escolaridad y pandemia: la nueva realidad para los niños, adolescentes y nosotros, los padres. Mucho se ha dicho sobre la resiliencia en estos tiempos de pandemia. La verdad es que el COVID-19 vino a cambiarnos la vida en todos los aspectos, afectando a niños, adolescentes, adultos… a todos. Algunos han logrado adaptarse mejor, mientras que para otros ha sido mucho más difícil.
Partiendo de la experiencia del último periodo académico, que terminó siendo a distancia debido a la cuarentena, muchas mamás y papás pueden estar enfrentando dificultades para afrontar este nuevo año escolar. En muchos países ya ha iniciado a distancia, y manejar el estrés que esto representa para los niños que no tuvieron una buena experiencia puede ser complicado. Hay niños para quienes estudiar desde casa es maravilloso; están felices. Pero no todos lo encuentran tan sencillo.
Sumemos a esto otras dificultades técnicas, como la conexión a Internet, que puede ser un factor de estrés significativo, especialmente en lugares donde la calidad de la conexión es inestable, como en Venezuela. Además, el aumento en el uso de las plataformas de telecomunicaciones genera congestión y lentitud. No todas las familias cuentan con dispositivos tecnológicos adecuados (teléfonos, tabletas, computadoras) para responder a las demandas actuales de la escolaridad. A esto se suma la necesidad de contar con espacios adecuados en casa para que los niños y adolescentes se concentren en sus actividades académicas, algo difícil cuando los hogares no están diseñados para funcionar como salones de clase.
El rol de los padres como «tutores» en casa
Otro reto es que papá y mamá deben cumplir el papel de tutores de sus hijos. Escuchar “mamá, no entiendo” puede ser abrumador, especialmente cuando no conocemos el tema, no recordamos los métodos actuales, o si sabemos explicarlo pero no logramos hacerlo de una forma que el niño entienda. Este tipo de situaciones genera estrés en los padres, quienes no necesariamente cuentan con las herramientas pedagógicas de los docentes.
Es importante mantener la calma. Si bien no existen soluciones mágicas para todos los problemas que enfrentaremos, podemos aplicar algunas estrategias que nos ayuden a llevar este proceso de una manera más sencilla.
Estrategias prácticas para afrontar la educación a distancia
- Bajar las expectativas: Recuerde que no somos los docentes de nuestros hijos. No necesitamos ser perfectos. Reducir las expectativas, tanto hacia ellos como hacia nosotros mismos, ayuda a disminuir el estrés que estamos transmitiendo en esta situación.
- Organizar horarios: Una de las estrategias más efectivas es crear un horario. Esto nos permitirá organizar no solo las actividades de los niños, sino también las nuestras, especialmente si trabajamos desde casa. Dividir las tareas en bloques específicos nos ayudará a evitar la sobrecarga y a tener metas realistas cada día. Es importante calcular bien cuánto tiempo lleva cada actividad y planificar ajustándonos a nuestra realidad.
- Optimizar tareas del hogar: Coordinar bloques de tiempo en los que los niños estén viendo televisión o jugando videojuegos puede ser un buen momento para adelantar las tareas del hogar. Esto no implica que los niños no puedan disfrutar de estos dispositivos; más bien, el objetivo es evitar el exceso, como hemos mencionado en el blog Mi hijo quiere pasar todo el día con los videojuegos.
Flexibilidad y aprendizaje significativo
En cuanto a las tareas y clases, es esencial flexibilizar las exigencias. No debemos buscar que las tareas sean perfectas, ya que esto puede añadir estrés innecesario. El objetivo principal es que los niños cumplan con las tareas, aprendan algo de ellas y entreguen a tiempo. Más tarea no siempre significa más aprendizaje. Por el contrario, el aprendizaje significativo ocurre a través de experiencias agradables y valiosas.
Es fundamental evitar hacer las tareas por ellos, incluso si es más rápido y mejor. Permitamos que los niños decidan cómo hacerlas, desarrollen sus propias estrategias, e incluso se equivoquen, fomentando independencia y seguridad en sí mismos. Guiemos, pero sin asumir el control.
Apoyo docente y aclaraciones sobre educación a distancia
Si en algún momento no conocemos un contenido o no sabemos cómo explicarlo, apoyémonos en los docentes. Es importante resaltar que esto no es homeschooling. En esta modalidad, los padres son tutores responsables de definir los contenidos y estrategias de aprendizaje. En cambio, lo que estamos viviendo ahora es educación a distancia, que sigue los objetivos regulares del sistema educativo, incluyendo criterios de evaluación y aprobación de un año escolar.
Apoyémonos en los docentes, quienes están haciendo esfuerzos titánicos para conectarse con los alumnos y garantizar su aprendizaje. Nuestro papel como padres es ser facilitadores del proceso. Si tenemos dudas o dificultades, recurramos directamente a los docentes, quienes seguramente nos brindarán herramientas para ayudar a nuestros hijos en este camino.