El diagnóstico dice Autismo, pero parece más Asperger. ¿Cuál de los dos será?

El diagnóstico dice Autismo, pero parece más Asperger. ¿Cuál de los dos será?

Recibir un diagnóstico de autismo para tu hijo puede generar muchas dudas, especialmente si lo que observas no coincide con lo que has leído o escuchado sobre esta condición. Quizás tu hijo no presenta comportamientos como balancearse, taparse los oídos, o evitar el contacto visual; en cambio, es activo, habla con normalidad, y hasta hace contacto visual.

Hoy quiero hablarte de los niveles más leves del autismo, un diagnóstico difícil de detectar y que, en muchos casos, pasa desapercibido durante varios años. Aprovechando el 18 de febrero, Día Mundial del Asperger, analizaremos esta forma de autismo que genera tantas preguntas en las familias.

¿Qué es el espectro del autismo y dónde encaja el Síndrome de Asperger?

Lo primero que debemos saber es que el espectro del autismo incluye una variedad de formas y niveles, desde los diagnósticos más leves hasta los más severos. El conocido Síndrome de Asperger es parte de este espectro, y aunque fue diagnosticado como una condición separada en el pasado, hoy se considera una variación del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

¿Por qué hablamos de espectro? Porque es como un abanico que va desde tonos más claros (menores requerimientos de apoyo) hasta tonos más oscuros (mayores necesidades de apoyo). Lo que diferencia estos niveles son la severidad de los rasgos y la configuración única de cada individuo. Por ello, si tu hijo presenta características más cercanas al Asperger, no significa que el diagnóstico de autismo sea incorrecto, sino que se encuentra en el nivel más leve del espectro.

¿Cómo son los niños con niveles más leves de autismo?

Estos niños alcanzan la mayoría de los hitos del desarrollo, como hablar, dentro de los tiempos establecidos. Sin embargo, presentan características que los hacen «peculiares»:

  • Forma de hablar: Usan un tono inusual, palabras que no son comunes en el lenguaje cotidiano, o frases que recuerdan a un mini adulto.
  • Socialización: Son capaces de hacer amigos, pero suelen preferir juegos que ellos controlan, lo que reduce el tamaño de su grupo social.
  • Inteligencia: Son tan inteligentes como el promedio, aunque algunas asignaturas pueden ser más difíciles (por ejemplo, manualidades, escritura o colorear).
  • Contacto visual: Hacen contacto visual con frecuencia, pero tienen habilidades sensoriales y visuales únicas, como fijarse en detalles que otros pasan por alto.
  • Rigidez de pensamiento: Prefieren hacer las cosas a su modo, aunque aceptan negociaciones la mayoría de las veces. Tienen rituales y formas específicas, pero no son extremadamente inflexibles.

¿Por qué pasan desapercibidos?

Lo que más contribuye a que estos niños pasen desapercibidos es que suelen crecer en un entorno que se adapta a sus características. Por ejemplo:

  • Una familia flexible que respeta sus formas de hacer las cosas.
  • Un buen desempeño escolar, aunque algunas materias les resulten más difíciles.
  • Un par de amigos significativos, aunque tengan dificultades para entender frases o contextos sociales.

Sin embargo, en la niñez tardía o adolescencia, pueden empezar a sentirse diferentes. Esto puede afectar su autoconcepto y dificultarles enfrentar las crecientes demandas sociales, académicas y de autonomía.

¿Cómo ayuda el diagnóstico?

Obtener un diagnóstico de TEA, aunque sea en niveles más leves, proporciona claridad para las familias. Ayuda a responder preguntas, comprender las necesidades del niño, y ofrecer los apoyos adecuados, que suelen ser mínimos pero importantes. Saber que tu hijo necesita ciertas adaptaciones específicas puede marcar la diferencia en su desarrollo.

Reflexión final

Si te dieron un diagnóstico de autismo y tienes dudas, no te asustes. Infórmate bien, busca ayuda profesional y obtén las herramientas necesarias para apoyar a tu hijo. Cada persona en el espectro del autismo es única, y con la orientación correcta, puedes ayudarle a desenvolverse y alcanzar su máximo potencial.

Muchas gracias por acompañarme en esta reflexión.

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