Ventajas de tener un diagnóstico TEA completo
Hola a todos, bienvenidos una vez más a este espacio de psicología y neurodesarrollo. Hoy continuamos con el tema que dejamos en el blog anterior sobre el proceso psicológico y emocional que viven los padres tras recibir el diagnóstico de autismo en sus hijos.
El día de hoy te contamos las ventajas de tener el diagnóstico en tus manos.
Hasta este punto, hemos hablado de todos los sentimientos originados por las conductas observadas en nuestros hijos, las dificultades o debilidades que hemos detectado. Es evidente que, al compararlos con otros niños cuyo neurodesarrollo es regular y adaptado a las condiciones de enseñanza convencionales, nuestros hijos presentan desafíos. ¿Qué significa esto? Que nuestro hijo ha sido sometido a estímulos y formas de enseñanza como si fueran en otro idioma, distinto al que su cerebro está programado para entender.
¿Qué cambia con el diagnóstico?
Cuando logramos identificar el perfil de desarrollo, el estilo de aprendizaje, el perfil sensorial, las necesidades alimenticias y finalmente obtenemos el diagnóstico, podemos empezar a estimularlos “en su idioma”. Es en este momento cuando se comienzan a notar los avances.
Tener un diagnóstico a nivel neurológico nos ayuda a determinar el tratamiento necesario, si es que lo requiere, y qué medicamentos pueden ser útiles y en qué dosis. No todos los niños necesitan los mismos medicamentos y, de hecho, no todos los niños con autismo deben ser medicados. Esto lo decidirá el neuropediatra encargado del diagnóstico.
Con el perfil sensorial podemos comprender cómo el cerebro de nuestro hijo procesa los estímulos del ambiente, permitiéndonos dar respuestas adecuadas a las conductas observadas, desde aspectos relacionados con la alimentación hasta las respuestas ante estímulos específicos. Por ejemplo, entendemos que una pataleta no significa necesariamente que el niño sea malcriado, sino que podría reflejar incomodidad, molestias o sobrecarga sensorial. Sin esta información, podríamos interpretar incorrectamente las conductas y etiquetar erróneamente a nuestro hijo.
El perfil de desarrollo nos permite ser conscientes de las capacidades de nuestro hijo, mientras que el estilo de aprendizaje nos orienta sobre cómo presentar la información para que sea más fácil de procesar y asimilar. Es como hablarle en su idioma. Esto nos ayuda a encontrar las adaptaciones apropiadas en el ambiente, de modo que el niño pueda aprovechar los estímulos del mundo, autorregularse, adquirir nuevas habilidades, superar sus dificultades e interactuar mejor con el entorno. Al final, lo que nos interesa es que el niño tenga la posibilidad de participar de manera independiente en los contextos sociales.
Las ventajas del diagnóstico: un camino hacia el potencial
Al sumar todas estas ventajas del diagnóstico de autismo, los padres comienzan a visualizar mejores posibilidades. Sabemos que, independientemente de la condición o su severidad, nuestros hijos tienen potencialidades que pueden desarrollarse y evolucionar. El pronóstico mejora en la medida en que nos enfocamos en estas potencialidades.
El proceso desde el diagnóstico hasta este punto no es necesariamente sencillo. Algunas condiciones son más severas o complicadas que otras. Sin embargo, la clave está en la red de apoyo que construimos como familia y núcleo de protección del niño. Aliarnos con profesionales capacitados, involucrar al grupo familiar extendido en el cuidado y comprensión del diagnóstico, y unirnos a otros padres para formar una red de soporte son estrategias valiosas para enfrentar los retos de ser una “familia azul”.
Cuidar al cuidador: una prioridad clave
Por último, algo de vital importancia: atiéndase usted. A veces pensamos que es más importante pagar las consultas de nuestro hijo que las nuestras, pero si enfrentamos dificultades para asumir, superar o llevar adelante el diagnóstico y la condición de nuestro hijo, debemos buscar ayuda profesional. No subestimemos esta posibilidad; la consulta para usted es tan importante como la de su hijo.
Aunque puede ser una inversión difícil de asumir en algunos casos, es esencial encontrar un equilibrio. Si la mamá está atendida, descansada y tiene espacios para recrearse, si el papá está involucrado y presente en el proceso, y si contamos con el apoyo familiar, podemos brindar una mejor atención a nuestro hijo.
Cuando los padres tienen calidad emocional y estabilidad psicológica, pueden ofrecer el acompañamiento necesario para que su hijo supere las dificultades que enfrenta. Aunque pueda parecer difícil, es posible, y los resultados valen el esfuerzo.