Cómo hacer un horario en la cuarentena

Aunque parezca algo de nuestra infancia, los horarios nos permiten visualizar en un solo lugar todas las actividades pendientes y el tiempo disponible para realizarlas. Hoy exploraremos cómo organizar un horario para coordinar nuestras actividades y las de nuestros hijos, así como las actividades que podemos incluir en él.

Tener un horario y una planificación resulta esencial, especialmente porque pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en casa. Sin una estructura, la rutina puede volverse caótica. Procrastinar es más fácil y puede convertirse en un hábito. Vamos dejando actividades para «después, después y después», hasta que llega la noche y nos damos cuenta de que no hemos cumplido con lo que planeábamos. Esto puede generar sentimientos de culpa, reproches y pensamientos negativos hacia nosotros mismos, creando una cadena de emociones que no nos ayuda en absoluto.

Trabajar desde casa puede ser un caos. Desde la mañana, comenzamos a abordar las responsabilidades del hogar, los niños, el trabajo, y, a veces, terminamos el día con la misma ropa con la que nos levantamos. Para evitar esto, una buena planificación comienza con analizar nuestro tiempo. Podemos llevar un registro durante dos o tres días sobre las actividades que realizamos y cuánto tiempo realmente nos llevan. Este análisis nos dará una visión más realista para estructurar un horario factible y evitar sobrecargarnos con tareas que no podremos cumplir.

Paso 1: Escoge una herramienta que se adapte a ti

La herramienta ideal depende de tus gustos y necesidades:

  • Agenda o listas de tareas: Algunas personas prefieren anotar todo en una agenda o en listas con pendientes.
  • Horarios físicos: Puedes diseñar un horario en papel, pegado en la pared. Por ejemplo, puedes usar hojas recicladas con láminas de acetato, que te permitan escribir con marcadores de pizarra y reorganizar actividades cuando surjan imprevistos.
  • Aplicaciones electrónicas: Existen muchas opciones digitales en computadoras o teléfonos. Estas aplicaciones pueden incluir recordatorios, ayudándote a mantener control sobre el tiempo dedicado a cada actividad.

Para los niños pequeños, los horarios visuales son más útiles. Incluye figuras o claves visuales que les indiquen claramente a qué corresponde cada bloque de actividades. Para niños mayores o adolescentes, las herramientas tecnológicas suelen ser más atractivas, motivándolos a participar en la planificación y seguimiento de los horarios que ellos mismos estructuran.

Paso 2: Coordinar actividades familiares

Al coordinar nuestro horario con el de los hijos, es útil asignar colores diferentes para cada miembro de la familia. También puedes usar colores para distinguir las actividades, siempre que la herramienta lo permita.

Un horario bien diseñado no solo nos ayuda a ser más productivos, sino que también nos permite encontrar tiempo para descansar y evitar el caos en nuestra rutina diaria.

Cómo hacer un horario en la cuarentena: Organizando actividades y ajustándolas a tu realidad

Aunque parezca algo de nuestra infancia, los horarios son herramientas clave para visualizar en un solo lugar todas nuestras actividades pendientes y el tiempo disponible para realizarlas. Hoy hablaremos sobre los pasos para organizar un horario que te permita coordinar tus actividades y las de tus hijos, además de aquellas actividades que no debes olvidar incluir.

Tener un horario resulta especialmente útil en tiempos donde pasamos la mayor parte del día en casa. Sin una estructura, la rutina puede volverse caótica. Procrastinar se vuelve más sencillo, y podemos dejar tareas para «después» hasta que llega la noche y nos damos cuenta de que no hemos cumplido con lo planificado. Esto puede generar sentimientos de culpa y reproches hacia nosotros mismos, alimentando pensamientos negativos que no nos ayudan en absoluto.

Primeros pasos para organizar actividades

  1. Identifica las actividades fijas: Estas son las actividades con horarios establecidos, como las clases escolares de los niños y las llamadas o reuniones laborales si trabajas desde casa. Agéndalas de inmediato para evitar solapamientos. También marca actividades regulares como la hora del almuerzo, la cena o el baño de los niños.
  2. Diferencia zonas de trabajo: Establece momentos en los que necesites desconexión total de los niños o la casa, como durante videollamadas o reuniones. Por otro lado, identifica las horas en las que puedes trabajar mientras los niños están cerca, como cuando mandas correos. Planifica actividades para ellos, como tiempo de juego libre, mientras tú estás realizando tareas que no requieren tanta concentración.
  3. Uso de recursos electrónicos: Si necesitas mantener a los niños entretenidos mientras tienes una reunión o llamada importante, herramientas como el televisor, videojuegos, tabletas u otros dispositivos electrónicos pueden ser útiles.
  4. Actividades compartidas e independientes: Organiza momentos en los que los niños participen contigo y otros donde estén por su cuenta. Por ejemplo, en el caso de los deberes escolares, los más pequeños necesitarán acompañamiento directo, mientras que los adolescentes suelen gestionarse de manera más independiente. Asegúrate de revisar sus tareas una vez que las terminen.

Incluye espacios para descansar

Es fundamental que tanto adultos como niños tengan momentos de descanso. Esto incluye respetar las horas de sueño y planificar actividades relajantes, como leer un libro o escuchar música. Si los niños están tomando una siesta, aprovecha ese tiempo para disfrutar de actividades que te gusten. Si los niños están contigo, incluye actividades en las que puedan participar, adaptándolas según tus preferencias.

Optimiza las tareas del hogar

  • Planifica las comidas: Cocinar varios alimentos en un solo momento durante el fin de semana puede ahorrar tiempo durante la semana. Tener una lista previa de qué cocinar cada día evita dedicar tiempo extra a decidir el menú.
  • Delega funciones: Si tienes ayuda disponible, asigna tareas según las capacidades e intereses de los miembros de la familia. Los niños pueden realizar tareas acordes a su edad, y los adultos pueden colaborar cuando se establezcan funciones específicas. Delegar ayuda muchas veces requiere pedirla, ya que otros podrían pensar que no la necesitas.
  • Rutina nocturna: Deja la casa lo más organizada posible la noche anterior. Esto facilita que al día siguiente puedas iniciar las actividades planificadas sin distracciones. También es útil preparar la ropa para el día siguiente, incluso para los niños. Esto evita quedarse todo el día con ropa de dormir y ayuda a comenzar la rutina con energía.

Flexibiliza la planificación

Un horario no debe ser rígido ni generar frustración si no se cumple a cabalidad. Adapta tu planificación a las necesidades de tu familia y tus propias capacidades. Algunas personas prefieren estructurar sus horarios semanalmente, mientras otras lo hacen diariamente. Existen diversas herramientas: agendas electrónicas, listas de tareas o aplicaciones. Lo importante es que encuentres la estrategia que mejor se ajuste a ti.

Es normal no cumplir con todas las tareas planificadas. A veces surgen imprevistos, o simplemente no estamos en el mejor ánimo. Mantén compasión hacia ti y hacia los niños, recordando que todos estamos adaptándonos a esta realidad de permanecer en casa.

Estas son todas las recomendaciones para planificar un horario. Espero que no solo te sean útiles, sino que también las pongas en práctica. Recuerda que lo más importante es ajustar estas estrategias a tu realidad y dinámica familiar.

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