¿Cómo hablar con mi hijo? No quiere contarme nada

Te has dado cuenta de que al hablar con tu hijo adolescente, sus respuestas tienden a ser monosílabos como “sí”, “no”, “bien”, “normal” o “no sé”. Pero cuando lo escuchas hablando con sus amigos, tienen conversaciones fluidas, llenas de detalles, risas y hasta anécdotas. ¿Por qué ocurre esto? Hoy quiero compartir contigo algunos errores comunes que cometemos al comunicarnos con nuestros hijos y algunas estrategias para construir mejores puentes de comunicación con ellos.

Este tema está inspirado por las preguntas de varias mamás y papás, así como mi propia experiencia como madre de un preadolescente.

Errores comunes en la comunicación con adolescentes

  1. Un estilo de conversación tipo “cuestionario”
    Piensa en cómo te comunicas habitualmente con otras personas, como tu pareja o tus amigos. ¿Tu comunicación parece la de un encuestador? “¿Qué hiciste hoy?”, “¿cómo te fue en el trabajo?”, “¿terminaste la presentación?”. Lo más probable es que no. Las conversaciones suelen ser bidireccionales, compartiendo información, comentando lo que ocurrió en el día o mostrando interés genuino por algo importante para la otra persona.

Sin embargo, al hablar con nuestros hijos, tendemos a usar un estilo de interrogatorio, centrado en lo que nos interesa, no en lo que les interesa. Esto explica respuestas cortas y sin entusiasmo como “normal”, “sí”, o “no”.

  1. Hablar sobre temas que no les interesan
    Al conversar con amigos, seguramente planteas temas que son de interés mutuo porque los conoces. Con nuestros hijos, la conversación a menudo se centra en tareas diarias o en información que nos importa a nosotros, no necesariamente a ellos. Esto genera desinterés y refuerza su necesidad de privacidad, especialmente en esta etapa de adolescencia.

¿Qué podemos hacer para mejorar la comunicación?

  1. Comparte información sobre tu día:
    Si quieres que tus hijos compartan cómo les fue, empieza por ser un ejemplo. Habla de tu día, lo bueno, lo malo, los problemas (sin cargarlos de angustias). Esto les muestra que no tienen que ocultar sus propias dificultades y abre la puerta para una comunicación más honesta.
  2. Pide su opinión y valida sus ideas:
    Escucha con atención cuando te den su punto de vista y reconócelos como personas capaces de pensar por sí mismos. Esto crea un clima en el que se sienten aceptados y respetados.
  3. Evita críticas constantes:
    Nadie quiere conversar si siente que será juzgado por cualquier cosa que diga. Al abordar un tema, evita saltar a dar consejos o sermones. En su lugar, pregúntales qué piensan sobre una situación, qué opciones ven, y luego ofréceles tu perspectiva con preguntas como “¿Quieres saber qué haría yo?”. Esto les da la opción de escucharte sin sentirse forzados.
  4. Despréndete del rol de juez:
    Trata a tu hijo como una persona con intereses únicos y distinta a ti. Aprende cómo ven el mundo, qué les gusta, y muestra respeto genuino por sus ideas y temas. Deja que formen su propio juicio y acepta que no siempre será igual al tuyo.

Conclusión

Construir una buena comunicación con tus hijos adolescentes requiere paciencia y empatía. Dale espacio para compartir lo que piensa, deja que resuelva las cosas a su modo, y confía en que lo que les has enseñado les dará herramientas para enfrentar el mundo.

Cuéntame, ¿Cómo ha sido tu relación con tu adolescente? ¿Qué desafíos has enfrentado en la comunicación?

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