En esta segunda parte sobre funciones ejecutivas, exploraremos más habilidades fundamentales para nuestra vida diaria. Tal como mencionamos en el blog anterior, estas competencias son esenciales para desarrollar independencia, y su maduración completa ocurre aproximadamente entre los 18 y 20 años.
1. Estimación temporal
La estimación temporal es la capacidad de calcular, de forma aproximada, el paso del tiempo y la duración de una actividad o evento. Esta habilidad nos permite:
- Planificar de manera realista cuánto tiempo requerimos para realizar una tarea.
- Basarnos en experiencias previas con actividades similares.
- Evaluar nuestras capacidades (si somos expertos o enfrentamos dificultades) y considerar factores externos que podrían influir en el tiempo necesario.
2. Monitorización
La monitorización consiste en mantener la atención sobre una tarea, evaluando constantemente qué y cómo la estamos ejecutando.
- Se vuelve más sofisticada en la ejecución dual o multitarea, donde realizamos dos actividades diferentes al mismo tiempo.
- Un ejemplo cotidiano de esta habilidad avanzada sería el manejo simultáneo de múltiples tareas domésticas, realizado con excelencia por muchas madres.
3. Inicio y finalización de una acción
Esta habilidad involucra:
- Saber movilizar nuestra conducta para comenzar una tarea en el momento oportuno.
- Determinar cuándo es necesario concluirla.
Está relacionada con: - Inhibición de conducta: Vimos este concepto en la primera parte.
- Motivación: Energía que nos impulsa a empezar y mantenernos en acción.
- Planificación: Definir metas claras y acciones necesarias.
4. Razonamiento
El razonamiento nos permite:
- Resolver problemas estableciendo relaciones causales entre los datos disponibles.
- Deducir información faltante con base en conocimientos previos.
- Organizar un orden lógico para argumentar respuestas o ofrecer explicaciones.
Un ejemplo claro de razonamiento se encuentra en los problemas matemáticos que requieren analizar situaciones antes de decidir qué operaciones aplicar para obtener una solución.
5. Toma de decisiones
La toma de decisiones es la capacidad de elegir entre varias opciones con base en nuestras necesidades, evaluando resultados y consecuencias.
- Las decisiones sencillas suelen ser aquellas poco relevantes o donde nuestras preferencias son claras.
- Las decisiones más complejas demandan:
- Anticipación de posibles consecuencias.
- Uso de toda la información disponible.
Esta habilidad es crucial cuando enfrentamos elecciones trascendentales que pueden tener un impacto determinante en nuestra vida.
Con estas habilidades completamos el marco teórico de las funciones ejecutivas. Enseguida te comparto el bono prometido con actividades para fortalecerlas desde casa. ¡Estás listo para seguir aprendiendo!
Actividades para estimular las funciones ejecutivas desde casa
Con este panorama amplio sobre las funciones ejecutivas, aquí te comparto actividades prácticas que puedes realizar en casa, tanto para adultos como para niños, para fortalecer estas capacidades:
1. Estrategias para la iniciación de tareas
Si te cuesta comenzar ciertas actividades, una herramienta eficaz son los horarios.
- Adultos: Escoge una tarea que has postergado, establece una fecha y hora específica para ejecutarla, y organiza todo para garantizar que la cumplas. Usa listas de chequeo para dividir grandes objetivos en pequeñas tareas con momentos definidos para cada paso.
- Niños: Diseña horarios para las actividades que les resulten más difíciles. Acompaña estas tareas con recompensas motivadoras como sesiones de juego en familia o tiempo para ver televisión. Este enfoque también fomenta la autorreflexión sobre la disciplina para cumplir con las tareas.
2. Juegos de mesa
Los juegos de mesa son excelentes herramientas para estimular múltiples funciones ejecutivas:
- Autocontrol e inhibición: Esperar turnos en juegos como el ludo (parchís).
- Planificación y estrategia: Diseñar estrategias, como en el ajedrez.
- Toma de decisiones: Administrar recursos, como en el monopolio.
Estos juegos, además de ser entretenidos, crean espacios de calidad y fortalecen vínculos familiares.
3. Entrenamiento en toma de decisiones
Una estrategia simple de tres pasos puede facilitar el proceso de decisión:
- Considera todas las opciones: Incluye incluso las menos probables o descabelladas.
- Recopila información: Investiga sobre cada alternativa usando fuentes confiables como internet, personas cercanas o experiencias previas.
- Reflexiona: Evalúa los pros y contras de cada opción. Si es complicado decidir, asigna puntuaciones a cada alternativa para que sea más sencillo elegir.
Para los niños, convertir este entrenamiento en un juego puede ser muy útil para desarrollar esta habilidad de forma gradual.
Con esto concluye la segunda parte de las funciones ejecutivas. Gracias por acompañarme en este recorrido. Ahora que tenemos más información, ¡estoy segura de que seremos más atentos al desarrollo de estas habilidades en nuestros hijos y también en nosotros mismos!