¿Qué pasará después del colegio?
Entre las principales inquietudes de los padres de adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) están:
- ¿Podrán cursar una carrera universitaria?
- ¿Podrán trabajar, formar una familia o valerse por sí mismos?
- ¿Qué sucederá cuando los padres ya no estén?
Estas preocupaciones son naturales y reflejan el deseo de garantizar un futuro digno y seguro para sus hijos. En la medida que los niños con autismo crecen, las manifestaciones del trastorno se transforman, y con ellas también cambian los retos y los temores de los padres. Aunque establecer un plan terapéutico puede traer cierta estabilidad al entender mejor la condición, es inevitable pensar en lo que viene después.
La adolescencia en TEA: cambios y desafíos
La adolescencia es una etapa clave para todos, y en el caso de quienes están dentro del espectro del autismo, los cambios físicos, psicológicos y sociales pueden ser aún más significativos. Algunos aspectos importantes incluyen:
- Aspectos neurológicos:
- Entre el 20% y el 30% de los adolescentes con TEA pueden desarrollar epilepsia. Por ello, el control neurológico desde la infancia hasta la adultez es esencial.
- Alimentación:
- Si el adolescente ha sido selectivo con su dieta, es crucial supervisar los requerimientos nutricionales con la ayuda de profesionales, para garantizar un crecimiento saludable.
- Desarrollo sexual:
- El desarrollo sexual ocurre naturalmente, pero los adolescentes con TEA pueden tener dificultad para expresar sus inquietudes o buscar apoyo. Es fundamental guiarlos con orientación psicológica y médica.
- Para las niñas, el entrenamiento en autocuidado relacionado con la menstruación debe comenzar desde la pubertad.
- Control médico:
- La transición de pediatría y neuropediatría hacia especialistas en adultos es clave para mantener una vigilancia médica integral en esta etapa.
- Competencias básicas para la adultez:
- Adquirir independencia en actividades domésticas como cocinar y limpiar.
- Trasladarse de manera autónoma y manejar dinero.
- Establecer relaciones interpersonales significativas y eficientes.
- Comprender temas de sexualidad, conductas de riesgo y prevención.
- Fijar metas y planificar su logro.
Dominar estas competencias puede ser un desafío, pero con el acompañamiento de los padres y un equipo terapéutico multidisciplinario (psicología, terapia ocupacional, psicopedagogía), es posible brindar el entrenamiento necesario.
La adolescencia en TEA representa tanto retos como oportunidades para fortalecer la autosuficiencia e independencia.
Adolescencia y adultez en TEA: Comunicación, retos y apoyos necesarios
La comunicación en adolescentes con TEA
Un porcentaje significativo, alrededor del 30% de la población con autismo, es mínimamente verbal, lo que significa que:
- Algunos no tienen lenguaje hablado o poseen un repertorio limitado de vocabulario expresivo.
- Otros prefieren comunicarse mediante lenguaje escrito, frases repetitivas o ecolalia (repetición de frases escuchadas).
En el caso del resto de la población con TEA, la comunicación interactiva puede ser limitada:
- Algunos repiten palabras o frases familiares que les resultan cómodas.
- Tienen dificultad para comprender formas más complejas de lenguaje, como dobles sentidos, chistes, ironías o sarcasmo.
Por estas razones, el entrenamiento en habilidades sociales y comunicativas cobra especial relevancia en esta etapa. Los adolescentes necesitan aprender a:
- Adaptarse a las modas, tendencias y nuevos vocabularios propios de su edad.
- Identificar señales no verbales, como falta de atención o aburrimiento en el interlocutor, para ajustar su conversación.
- Conversar sobre temas diversos y no restringirse únicamente a sus intereses preferidos.
Para aquellos que son no verbales, las estrategias alternativas de comunicación como imágenes o dispositivos electrónicos son herramientas fundamentales. Ejemplo inspirador: Carly Fleischmann, quien se comunica a través de medios electrónicos y realiza entrevistas conmovedoras y divertidas, destacando por su habilidad para superar barreras comunicativas.
Riesgos sociales y cómo abordarlos
Adolescentes con TEA, al intentar integrarse en grupos de pares, pueden enfrentar situaciones desafiantes, como:
- Bullying o exclusión social.
- Invitaciones a conductas de riesgo: Consumo de sustancias o actividades sexuales.
A veces acceden a estas invitaciones sin comprender completamente sus consecuencias debido a dificultades para interpretar intenciones ocultas o indirectas en la comunicación.
Apoyos necesarios
Los padres, junto con terapeutas, psicólogos, docentes y otros profesionales, tienen un rol crucial en guiar a los adolescentes en temas importantes como:
- Sexualidad.
- Consumo de drogas.
- Violencia en relaciones.
- Riesgos en redes sociales.
La información directa, precisa y veraz en estas áreas es esencial. Además, el fortalecimiento de las funciones ejecutivas y habilidades sociales permitirá:
- Planificar y razonar sobre situaciones sociales.
- Comprender las posibles consecuencias de sus acciones.
Si no has explorado el blog sobre funciones ejecutivas, te invito a revisarlo como complemento para profundizar en estas habilidades.
Adultez en TEA: Realidades, retos y apoyos esenciales
Realidad de las personas dentro del espectro del autismo en la adultez
Actualmente, existen pocas investigaciones que profundicen en la realidad de las personas con TEA en la etapa adulta, pero los estudios disponibles indican lo siguiente:
- Educación y trabajo: Entre el 40% y el 60% de la población con TEA puede estudiar y trabajar en la adultez.
- Condiciones médicas asociadas: Aproximadamente el 48% mantiene condiciones médicas relacionadas, lo que puede llevarlos a permanecer en el hogar familiar.
Un dato positivo es que muchas conductas, como agresiones, autolesiones o dificultades en la comunicación e interacción social, tienden a disminuir o mejorar con los años, especialmente si han recibido apoyo psicológico, educativo o terapéutico desde la infancia. Sin embargo, es fundamental recordar que cada caso es único y las posibilidades de independencia pueden variar.
Probabilidades de independencia
Las personas con TEA que no presentan grandes dificultades cognitivas tienen altas probabilidades de ser independientes y de llevar una vida favorable en la adultez, siempre y cuando:
- Cuenten con los apoyos apropiados, tanto familiares como terapéuticos.
- Se les proporcione una red de apoyo adecuada a sus necesidades específicas.
Rol fundamental de la familia
El papel de los padres y familiares es crucial para garantizar una vida lo más independiente y favorable posible. Esto incluye:
- Detectar necesidades e inquietudes: Prestar atención a las señales de los hijos, ya que muchas veces no podrán expresarlas en palabras.
- Establecer una red de apoyo: Trabajar con profesionales de confianza, como psicólogos, terapeutas ocupacionales y otros especialistas, para ajustar los apoyos necesarios.
Un mensaje esperanzador
Si bien no es una tarea sencilla acompañar a una persona con TEA desde la niñez hasta la adultez, recuerden que no están solos en el proceso. Con los recursos adecuados y el respaldo de profesionales, se puede construir un camino hacia una vida plena e independiente. Si tienes preguntas o inquietudes sobre cómo fortalecer esta red de apoyo, aquí estoy para ayudarte.