¡Bienvenidos a PsicoFormando! Hoy vamos a conversar sobre qué es y qué no es el autismo. A pesar de vivir en una era de gran acceso a información, gracias a internet, redes sociales, películas y series que nos muestran personajes con características asociadas al autismo, todavía hay muchas dudas respecto a este diagnóstico. Por eso, quiero traerles hoy algunas preguntas frecuentes que los padres me han planteado durante las consultas, preguntas que quizá ustedes también se han hecho. Intentaremos definir y aclarar: ¿qué es y qué no es el autismo?
Lo primero que debemos saber sobre el autismo es que se trata de una alteración del neurodesarrollo. Este término se refiere al crecimiento del sistema nervioso central, que comienza en el momento de la concepción y atraviesa una serie de hitos comunes para todos los seres humanos. Cuando hablamos de una alteración del neurodesarrollo, nos referimos a que ocurre algo desde la concepción que hace que el sistema nervioso central se configure de una manera diferente. Así, el cerebro recibe, procesa y responde a los estímulos del medio ambiente de forma particular. Por ello, el autismo no es una enfermedad, sino una condición: una característica del sistema nervioso central para interactuar con el entorno. Es una condición que acompañará a la persona durante toda su vida.
El autismo está categorizado dentro de las discapacidades, especialmente debido a los apoyos que algunas personas requieren para participar en actividades de la vida adulta independiente. Sin embargo, esto no implica que no tengan potencialidades. De hecho, pueden desarrollar numerosas habilidades que les permitan alcanzar una completa independencia en la adultez.
Aunque los signos del autismo probablemente estén presentes desde los primeros meses de vida, no suelen ser evidentes sino hasta alrededor del año o los 18 meses, momento en que es posible iniciar el diagnóstico. Desde el primer indicio de alerta, es fundamental acudir a un especialista para determinar si se requiere intervención. Cuanto más temprano se inicie esta intervención, mejor será el pronóstico. Recordemos que el neurodesarrollo también depende de cómo el sistema nervioso central—específicamente el cerebro—interactúe con los estímulos del entorno. Cuanta más estimulación reciba el cerebro, mejores serán las respuestas y más habilidades adquirirá para desenvolverse de manera óptima.
Por eso, mientras más temprano iniciemos la intervención terapéutica, mayores serán las probabilidades de éxito en el desarrollo de la persona durante su infancia, adolescencia y adultez. El objetivo, entonces, es entrenar y estimular desde las primeras etapas de la infancia, permitiendo que desarrollen competencias que reduzcan progresivamente la necesidad de apoyos, y logren desenvolverse eficientemente como adultos.
Cuando hablamos del espectro del autismo estamos haciendo referencia a una amplia gama de niveles, al igual que los niveles o espectros de colores, que van desde el tono más claro hasta el más oscuro. En el caso del autismo, nos encontramos con niveles que van desde los más leves hasta los más severos. Esto se refiere a la cantidad de apoyos que una persona necesita para adaptarse y funcionar en su entorno.
Es importante destacar que todas las personas dentro del espectro comparten dos características fundamentales:
- La comunicación y los patrones sociales de acercamiento e interacción social.
- Los patrones restringidos o repetitivos de conducta e intereses.
Además, se incluyen en esta categoría las alteraciones sensoriales, las cuales son muy relevantes porque influyen en muchos de los signos que podemos observar en el comportamiento. La intervención en cada persona con autismo será completamente distinta, ya que estos dos grupos de signos se configuran de manera única en cada individuo. No existen dos personas con autismo que tengan las mismas características, manifestaciones o necesidades, tanto en el ámbito terapéutico como en el médico o farmacológico.
Un punto importante para destacar es que no todas las personas con autismo necesitan medicación. Por ello, es fundamental que el diagnóstico y el plan de intervención sean coordinados y dirigidos por un especialista, como un neuropediatra o un psicólogo, en conjunto con un equipo multidisciplinario. Este enfoque asegura una detección precisa y una intervención adecuada para cada caso.
Aunque se suele creer que todas las personas con autismo tienen un nivel intelectual sobresaliente, la realidad es que la mayoría presenta un nivel intelectual promedio, similar al de la población general. Existe, además, un porcentaje que puede tener dificultades en el aprendizaje. Por otro lado, hay casos en los que los padres consultan sobre la hiperlexia. La hiperlexia es la capacidad de leer antes del tiempo esperado según el desarrollo regular. Por ejemplo, hay niños de dos o tres años que leen fluidamente. A menudo, los padres piensan: “Mi hijo es un genio”. Sin embargo, no es así. Al igual que debemos prestar atención a retrasos en hitos como caminar o hablar, también debemos observar competencias que se logran antes de la edad esperada.
En el caso de la hiperlexia, estos niños pueden leer fluidamente y conocer los códigos de la lectura, pero no comprender lo que están viendo. Al hablar de las habilidades de las personas con autismo, es necesario enfatizar que suelen ser excelentes pensadores visuales, con una habilidad espacial prodigiosa. Además, son honestos, muy apegados a las normas y se destacan en trabajos repetitivos y constantes. Les agrada estar en ambientes estables, lo que les ofrece muchas oportunidades para desarrollarse en una vida productiva.
Es fundamental proporcionarles acomodaciones y apoyos sociales desde su entorno para que puedan integrarse favorablemente. Por ello, no debemos centrarnos únicamente en las deficiencias que puedan presentar nuestros hijos o adolescentes con autismo, sino también en sus potencialidades. La estimulación adecuada puede garantizar un mejor pronóstico, potenciando sus habilidades.
Espero haber aclarado algunas de las dudas más frecuentes sobre el autismo. Si tienen más preguntas, déjenlas en los comentarios, síganme en las redes sociales, y nos estaremos viendo en una próxima oportunidad.