5 habilidades sociales en adolescentes con autismo

5 habilidades sociales en adolescentes con autismo

La adolescencia es un período muy complejo, no solo por todos los cambios físicos que sabemos que ocurren, sino también porque las condiciones sociales se transforman. Los códigos sociales para interactuar y las exigencias del entorno se vuelven más complejos. Esto no es diferente para los jóvenes con autismo, quienes a menudo enfrentan estos cambios sin contar con las herramientas necesarias.

1. Interacciones sociales

Una de las mayores dificultades de las personas con autismo son las interacciones sociales. Siempre ha existido la duda de si se interesan por establecer vínculos sociales. Esto es relativo. Con frecuencia, los jóvenes con autismo desean relacionarse, pero prefieren hacerlo bajo sus propias condiciones, las cuales no siempre son conocidas por los demás. Por ejemplo, les gustaría conversar sobre sus temas de interés, que no siempre coinciden con los de las otras personas. Esto puede causar dificultades, ya que, si la interacción no se establece según sus términos, el adolescente pierde interés y desiste del contacto.

En otras ocasiones, ellos buscan relacionarse sin enfocarse necesariamente en sus intereses particulares, como cuando quieren pertenecer a un grupo o alguien les llama la atención. En estos casos, sus aproximaciones pueden ser torpes o rígidas, lo que puede resultar peculiar para los demás y convertirlos en objeto de burlas o rechazo. Cuando esto ocurre, ellos se dan cuenta, se sienten incómodos y, en muchas ocasiones, prefieren no volver a intentarlo.

2. Comprensión de códigos sociales

En la adolescencia, los códigos sociales se vuelven más complejos. Las modas, las tendencias y el uso de palabras novedosas propias de su generación se convierten en elementos clave. También surge el interés por la sexualidad, lo que hace que el lenguaje esté lleno de dobles sentidos, ironías y bromas que los jóvenes con autismo no siempre logran comprender. Esto se debe a su dificultad para interpretar mensajes subyacentes que se transmiten a través del tono de voz o la gestualidad, prefiriendo quedarse con el mensaje directo y literal.

3. Adaptación a cambios en el neurodesarrollo

Durante la adolescencia, ocurre un proceso llamado poda neuronal, un reacomodo de las redes neuronales en el que algunas conexiones se desconectan y se forman nuevas, las cuales se fortalecen en función de las experiencias. Esto explica los cambios de comportamiento y gustos tan rápidos que experimentan los adolescentes. Este proceso también influye en los jóvenes con autismo, quienes requieren apoyo adicional para adaptarse a estos cambios.

4. Regulación de la conducta

Los procesos de socialización maduran mucho antes que las funciones ejecutivas, como el control de la conducta, que aún se están desarrollando. Esto es especialmente evidente en adolescentes con trastornos del neurodesarrollo, como el autismo, quienes pueden tener dificultades para filtrar y controlar socialmente su comportamiento. Por ejemplo, pueden expresar comentarios inapropiados sin darse cuenta del impacto que tienen en los demás.

5. Desarrollo de empatía y contexto social

Es fundamental ayudar a los adolescentes a interpretar lo que sucede a su alrededor y a comprender las emociones y pensamientos de otras personas. Esto les permitirá generar conexiones sociales más significativas y manejar mejor los desafíos de interacción que enfrentan.

Dada la importancia de estas áreas, resulta esencial entrenar a nuestros adolescentes en estas habilidades para ayudarlos a comprender y adaptarse a las situaciones sociales que viven. Si tienes dudas o comentarios, no dudes en compartirlos. ¡Juntos podemos seguir aprendiendo y ayudando a nuestros jóvenes! 😊

5 habilidades sociales en adolescentes con autismo

La adolescencia es una etapa de grandes cambios, tanto físicos como sociales. Los códigos y exigencias sociales evolucionan, y esto no es diferente para los jóvenes con autismo, quienes a menudo necesitan apoyo adicional para enfrentar estas transformaciones. A continuación, presentamos 5 habilidades sociales clave que podemos entrenar en nuestros adolescentes con autismo.

1. Habilidades de conversación

Esta habilidad incluye aspectos como el tono de voz, la forma en que se comunican las ideas y el contacto visual, que puede resultar desafiante. También implica aprender a interpretar el lenguaje gestual del otro, el cual es fundamental en la comunicación no verbal, además de entender ironías, sarcasmos y dobles sentidos. Es importante entrenarlos en saludos y despedidas apropiados según la situación, en temas de conversación útiles para interactuar en grupo, y en formas adecuadas de relacionarse con el sexo opuesto.

2. Habilidades de juego en la adolescencia

En esta etapa, el juego se vuelve más competitivo. Los adolescentes con autismo deben aprender cuándo seguir las reglas y cuándo adaptarlas, cómo integrarse en un juego, tomar turnos, y—lo más importante—cómo manejar situaciones en las que no siempre se obtienen los resultados esperados.

3. Habilidades para manejar la amistad

Esta habilidad implica comprender al otro, por ejemplo, saber cuándo ofrecer ayuda a un amigo, respetar opiniones diferentes a las propias y aprender a distinguir quién es realmente un amigo y quién no. Los adolescentes con autismo, debido a su ingenuidad, suelen necesitar orientación para identificar estas diferencias.

4. Habilidad para el manejo de las emociones

Trabajar en la expresión adecuada de los sentimientos, la perseverancia frente a tareas difíciles y la motivación es esencial. También es fundamental entrenarlos en tolerancia a la frustración y empatía, ayudándolos a comprender cómo sus acciones afectan las emociones de los demás.

5. Habilidades para la resolución de conflictos

Esto incluye aceptar un “no” como respuesta, manejar asertivamente situaciones de burla o exclusión, identificar situaciones de riesgo y, en esos casos, aprender a buscar y recibir ayuda.

Con estos cinco grupos de habilidades, podemos proporcionar a nuestros adolescentes herramientas importantes para desenvolverse cada vez mejor en sus contextos sociales. Recordemos que no existen recetas mágicas; cada intervención debe adaptarse a las características únicas de cada persona. Por ello, recomiendo acudir a profesionales que puedan orientar y apoyar a los adolescentes en el desarrollo de estas áreas.

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